lunes, agosto 10, 2009

El camino a Puerto Inca

En bus, en couster, en la tolva de una camioneta, también en lancha. Todo vale, todo sirve para llegar a Puerto Súngaro y Puerto Inca, en la selva de Huánuco.

Viaje extenuante y kilométrico. De Lima a Tingo María. Partida: 7:30. Carratera Central. Bus de dos pisos. Asfalto y curvas. Cruzar Ticlio, La Oroya y Cerro de Pasco. Bajar a Huánuco. Dejar los Andes, internarse en la selva.

Carretera maltratada. Un reservista subiendo en la madrugada para dar protección. Aquí hay asaltos, dice, y pide una ayuda. Le dan varias monedas.

Arribo tempranero a Tingo María. Desayuno, un breve descanso antes de abordar una couster hasta el kilómetro 86. De allí derechito hasta Puerto Súngaro.

Salida. Ruta Tingo María - Pucallpa. Obras, trabajos, un puente caído. Desvío. Se acaba el asfalto. Llegada al kilómetro 86 de la vía Von Humboldt.

Hora de almuerzo. Majaz en salsa de maní. Buen provecho aunque no hay postre. De vuelta al camino. Falta poco. Dos o tres horas. Es época seca, la carretera está buena, comentan.

No es cierto. Hay barro, cráteres, puentes de dudosa resistencia. La couster no puede, se queda, se estanca en un lodazal. La remolcan, la empujamos, se maltrata. Las dos horas se convierten en cuatro, tal vez cinco.

Final de la tarde. Llegada a Puerto Súngaro, capital comercial de la provincia de Puerto Inca. Un pueblo desordenado a la vera del camino. Ceviche de chonta o palmito para doblegar al hambre. Pernocte sosegado en el hospedaje Tello.

Día siguiente. Tramo final a Puerto Inca. Viaje en río por el cauce del Sungaroyoc. Más de 20 minutos hasta la confluencia con el Pachitea; otras 10 para llegar al muelle. Recibimiento, baile, manos que se estrechan. Caminar con los equipajes hasta el hostal Don Carlos.

En la capital provincial no hay carros. Solo motos, mototaxis y un tractor colectivo que nos acerca a un balneario natural llamado la Viuda, a otro conocido como la Cooperativa y a una piscigranja de paiches y pacos.

Al día siguiente, navegación hasta las comunidades de Puerto Sira -donde viven los seguidores de Ezequiel Ataucusi- y Santa Teresa -territorio de yaneshas y ashaninkas-. Salimos tarde. Son muchas horas. Las estrellas acompañan el retorno.

Tiempo de volver por la misma ruta pero no en couster, sino en camioneta doble cabina. Falta espacio. Varios pasajeros en la tolva.

La noche anterior llovió. La carretera se presenta retadora e intransitable. El vehículo sufre, se zarandea y hay que agarrarse bien; de pronto, el barro puede más, el carro se ladea, se rebela, bloquea la vía.

Hay que bajar y esperar. El chofer "tiene caña" y recupera el rumbo. Se supera el impase. Resistes los últimos embates del camino. Fueron tres horas de saltos y golpes.

Otra vez en el km 86. Otra vez la couster, el puente roto, el almuerzo en la carretera, el arribo a Tingo María y el breve descanso para recuperar fuerzas antes del tramo final hasta Lima.

Viaje tranquilo. Durmiendo de lo lindo a pesar de los balazos de la película abordo. Despertar en la capital. Recoger el equipaje. Subir a una combi... que, después de todo, hoy no me parecen tan asesinas.

miércoles, junio 17, 2009

A pedalear en Aquia

El fin de mes será de adrenalina en Áncash. No sólo por la "karrera de chasquis" en el callejón de Conchuchos (ver entrada anterior), sino, también, por el Bicitreek en los Andes de Aquia, una travesía a puro pedal en los alrededores montañosos de uno de los distritos más pintorescos de la provincia de Bolognesi.

Y como no sólo de acción y retos deportivos vive el hombre, en la jornada previa a la partida se sembrarán quenuales (polylepis) en los alrededores de la laguna de Yanacocha. Estos árboles andinos se encuentran en grave peligro de extinción, ya que sus bosques han sido talados indiscriminadamente.

La competencia empezará a las 8 horas del 29 de junio. El lugar de partida será la plaza principal de Aquia, aquella que, durante la fiesta de San Miguel Arcángel (primeros días de octubre), es recorrida por grupos de pallas, avanzadas de capitanes Pizarro y el mismísimo inca Atahualpa.

Quienes deseen ser parte de esta inusitada aventura, comuníquense con Eddy Samanez, a los correos eddysamanez@hotmail.com o hedleysamanez@hotmail.com.

*Si quiere saber más de Aquia, haga clic aquí o acá y unito más por aquí.

lunes, junio 15, 2009

A pie por el callejón

Junio termina con un feriado largo que tienta a la aventura, más aún cuando el cielo capitalino ya se pintó de gris, tiñendo los días con un matiz de nostalgia que oprime y aburre, que estresa y hace más pesada la vida en la ciudad.

Así que no es un plan descabellado tramar una escapada para el fin de mes. Es cuestión de animarse, escoger un destino y empezar a organizar la travesía... ¿hacia dónde?, aquí en Viajar x Perú le pasamos el dato de una actividad singularísima: la I Karrera Patronal Chasqui Naani Yaino - Pukayaqu, enrumbe hacia la región Áncash

Si quiere ser testigo de esta competencia inédita, enrumbe hacia el callejón de Conchuchos. Allí, varios jóvenes deportistas unirán a pie los distritos de Huayllán, Casca, Piscobamba, Musga, Llama y Yauya, provincias de C.F. Fitzcarradl, Mariscal Luzuriaga y Pomabamba.

Rememorando el sistema de postas de los chasquis incaicos, los equipos recorrerán 60 kilómetros (aproximadamente) por una geografía excepcional e integrando pueblos y comunidades de semblante antiguo, que conservan atávicas tradiciones.

La carrera se iniciará el 27 de junio y llegará a su fin el 1ro de julio. Para mayor información, haga clic aquí o escriba a: chaskipukayaqu@hotmail.com.

jueves, febrero 05, 2009

Rutas Paracas: en Ballestas y en la reserva

De paseo
Del Chaco parten las embarcaciones hacia las islas Ballestas. También es la localidad más cercana a la reserva nacional de Paracas.


Ambas excursiones son, por decirlo de algún modo, obligatorias para los viajeros. Estas se pueden realizar en una misma jornada, lo que facilita la travesía por el mar y el desierto.

El Chaco, en si mismo, no presenta muchos atractivos. Es un pequeño pueblo de pescadores artesanales. Al lado de su muelle flotante, se observan los botes y las lanchas utilizadas por los hombres de mar.

Frente al muelle se ha levantado un boulevard, con varios restaurantes y un mercadillo artesanal.

Excursión a Ballestas
Las lanchas turísticas zarpan entre las 08:00 horas y las 13:00 horas (aproximadamente), siempre y cuando las condiciones climatológicas lo permitan. En ocasiones, la capitanía de puerto niega el permiso de salida. Si eso ocurre durante su visita, no se irrite ni monte en cólera, piense que es por su seguridad.
El costo de la excursión es de 25 soles por persona. Además, hay que pagar un sol por el uso del muelle.
Para contratar el servicio, acérquese al embarcadero. Ahí podrá contactar directamente con los operadores.

Una opción más sosegada es separar un espacio en alguna de las agencias de viaje que existen en el Chaco (ojo, el costo puede ser mayor).

La travesía a las islas dura dos horas o algo más. Se realiza en lanchas deportivas con capacidad para 30 o 35 pasajeros (zarpan con un mínimo de 25 pasajeros). E
l uso de chalecos salvavidas es obligatorio durante todo el viaje. Sea responsable y utilícelo como es debido.

Navegar hacia las Ballestas es, sin duda, una grata experiencia que permite descubrir una impresionante variedad de fauna (lobos marinos, pingüinos de Humboldt, aves guaneras), extrañas formaciones rocosas y, también, el misterioso geoglifo conocido como el Candelabro. Este se encuentra a menos de 10 minutos del muelle y puede verse nítidamente desde las aguas del Pacífico.

Secreto viajero: Si quiere ver con mayor claridad el Candelabro, ubíquese al lado izquierdo de la lancha.

Para tener en cuenta: a pesar de su riqueza biológica, las islas Ballestas no son parte de la reserva nacional de Paracas. Esperamos que, más temprano que tarde, esta zona marítima reciba una protección especial.

Excursión a Paracas
Los tours salen a las 11:00 horas. El que tomé costaba 15 soles (contraté los servicios en el boulevar del Chaco) y, adicionalmente, tuve que pagar 5 soles por la entrada a la reserva.


El recorrido se realiza en una couster. La que abordé no se diferenciaba mucho de las que circulan en Lima, así que no se haga muchas ilusiones en cuanto a la comodidad del servicio.

Otra alternativa es alquilar un taxi, pero esta idea la descarté de plano. No se ajustaba a mi presupuesto viajero. Así que tranquilo nomás, recorrí la reserva en la couster, total –mal que bien- ya estoy acostumbrado a ellas.

Por lo general, los tours permiten conocer el centro de interpretación, los restos de la formación rocosa conocida como la Catedral (su “bóveda” se vino abajo con el terremoto del 2007) y el balneario de Lagunillas, una bonita y sosegada caleta de pescadores.

Al igual que el recorrido a Ballestas, la vuelta por la reserva no es agotadora. No hay que caminar ni trepar, apenas dar unos cuantos pasos para otear el mar desde los promontorios naturales del desierto y, desde allí, contemplar la inmensidad del océano.

No visitaba Paracas desde antes del terremoto. Ahora, al ver la formación rocosa conocida como la Catedral -se derrumbó durante el fenómeno natural-
, sentí pena por su estado actual; aunque admito que más allá de esa pérdida, la reserva sigue siendo impresionante y atractiva.

El último lugar que se visita es Lagunillas. Aquí hay una playa tranquila (no desestime darse un baño en sus aguas), un pequeño terminal pesquero y varios restaurantes (caros y no demasiado buenos, si puede lleve sus propios bocadillos). La zona no cuenta con servicio eléctrico ni agua potable, tampoco con alojamientos.

Según cuentan, los restaurantes de Lagunillas sufrieron graves daños por el sismo (hasta hoy se ven algunas paredes derruidas), pero por su condición de atractivo turístico, la mayoría de los locales ya están operativos.

Secreto viajero: En Lagunillas hay una pequeña colina. Anímese a subirla, tendrá una vista espléndida del mar y el desierto.

Para tener en cuenta: En las playas de la reserva se permite acampar. Hacerlo es una buena alternativa. Eso sí, sea respetuoso del medio ambiente.

De sol a sol
*Menú en el desvío a Pisco: 6 nuevos soles.
*Botella de agua en el Chaco: 2 nuevos soles (litro y medio).
*Tamal, un huevo y un café en el Chaco: 5 nuevos soles.
*Cerveza en Lagunillas: 6 nuevos soles.
*Jalea en el Chaco: 17 nuevos soles.

**Para ver más fotos de las islas Ballestas, haga clic aquí.

**Para ver más fotos de la reserva nacional de Paracas, haga clic aquí.

martes, febrero 03, 2009

Ruta Paracas: La llegada al Chaco (I)

Destino: Islas Ballestas, Reserva Nacional de Paracas
Distrito: Paracas
Provincia: Pisco
Región: Ica
Altura: no presenta alturas significativas
Distancia desde Lima: 285 km.
Duración del viaje: del 29 al 31 de enero
Sitios web: Reserva Nacional de Paracas (site oficial)

Rumbo al Chaco:
Si bien dos empresas de transporte (Cruz del Sur y Oltursa) cuentan con servicios regulares hasta la localidad del Chaco (la más cercana a la reserva, localizada a 5 km, aproximadamente), la mayoría de viajeros hacen una escala en el kilómetro 231 de la Panamericana Sur (desvío hacia la ciudad de Pisco).

Esa fue la opción que tomé. Desde Lima viajé hasta el desvío. Ya en la entrada a Pisco, opté por tomar un colectivo hasta la ciudad (5 o 6 kilómetros) y, desde allí, otra unidad hasta el Chaco (por la vía Pisco - Punta Pejerrey).

Elegí esta opción por ser mucho más económica, ya que los taxis que se encuentran en el desvío, suelen cobrar entre 15 a 20 soles para ir hasta el Chaco o a la reserva (21 km, aproximadamente). Esta alternativa sólo es conveniente, cuando se va en grupo o se comparte el vehículo con otros turistas.

Para la ruta Lima – desvío Pisco, escogí la empresa Soyuz – Perú Bus. Sus unidades salen cada 6 minutos. Un servicio similar es brindado por la compañía Flores Hermanos.

Viaje Lima – desvío Pisco:

Costo: 22 soles (la empresa suele variar los precios de acuerdo a la afluencia de pasajeros).
Salida: 11:30
Terminal: Avenida México 333 La Victoria, telf: (51 1) 2661515.
Servicio: paradas constantes, bus de un piso, asientos simples, Tv, no incluye alimentación, venta abordo de gaseosas, sándwiches y piqueos.
Tiempo de viaje: 4 horas aprox.

Estado de la vía: Bueno. La Panamericana Sur se mantiene en un estado más que aceptable. No hay muchas curvas peligrosas y hasta el kilómetro 131 (desvío a Cerro Azul) se recorre una amplia autopista.
Después la carretera presenta solo dos carriles (uno de ida y otro de vuelta), por lo que se debe andar con cuidado, sobre todo a la hora de adelantar.

Apuntes del viaje: Tranquilo. El bus estaba en un estado aceptable. Contradiciendo la fama de la empresa, el chofer no aceleró excesivamente. Eso sí, como es costumbre, realizó varias paradas en la ruta, pero como no viajé en una “hora punta”, estas no fueron excesivas.
Por precaución esté atento a su equipaje (sobre todo si lo lleva en la bandeja superior) y siempre tenga a mano su boleto (por la rotación constante de pasajeros, lo piden muchas veces).

Viaje desvío Pisco – Chaco:

Costo: 1.50 soles colectivo desde el desvío hasta Pisco, en autos o camionetas station wagon; 2.50 soles colectivo Pisco – Chaco, en autos o en camionetas station wagon.
Salida: 16:00
Terminal: El colectivo a Pisco se toma en el desvío (km 231 de la Panamericana Sur). Si quiere economizar puede tomar una combi hasta la ciudad (un sol el pasaje).
Al subir al colectivo, decirle al chofer que lo deje en el paradero al Chaco (calles Tanguis – Humay, salen hasta las 21 horas aprox.). Además de los colectivos existen combis que se dirigen a dicha localidad (dos soles el pasaje).
Servicio: En los autos y camionetas viajan cuatro pasajeros además del chofer. Uno adelante y tres atrás. Los vehículos sólo inician el viaje cuando su capacidad está copada, por lo que no se realizan paradas en la ruta.
Tiempo de viaje: 45 minutos, aproximadamente.

Estado de la vía: La carretera que conduce desde la Panamericana hasta Pisco es bastante aceptable. No es autopista, pero los vehículos suelen transitarla velozmente. De otro lado, el tramo Pisco – Chaco (vía Pisco - Punta Pejerrey) es más que aceptable. Esta vía corre en paralelo al Pacífico, un anticipo de lo que se verá en la reserva.

Apuntes del viaje: Sin mayores complicaciones.

Dormir en el Chaco
Por ser el puerto de embarque a las islas Ballestas, en el Chaco hay varios alojamientos y, según lo visto durante mi recorrido, se están construyendo nuevos hoteles (incluso de cadenas internacionales) o refraccionando otros, como el famoso Paracas, cuya infraestructura fue gravemente dañada por el terremoto de agosto del 2007.
Si bien he visitado el Chaco en varias ocasiones nunca había pernoctado allí. Así que no conocía ningún alojamiento. Por recomendación de un conocido llegué al hostal turístico El Amigo, donde pasé dos noches.
Es un hospedaje amplio y moderno. La atención es cordial y son los propietarios quienes se encargan de la administración. Las habitaciones tienen TV con cable y baño privado. No son lujosas ni muy grandes, pero se ven bastante ordenadas y limpias. El servicio no incluye desayuno ni cuenta con comedor.
En la segunda noche fue difícil conciliar el sueño. En la plaza que está frente al hotel, un grupo de muchachos decidió celebrar el “fin de semana”. Sus voces y carcajadas, además de su cumbiambero fondo musical, retrasaron el descanso nocturno. Felizmente su algarabía no se prolongó hasta la madrugada.

Costo por noche: 40 soles (solo pago en efectivo).

Contactos: hostalelamigo@hotmail.com o (51 1) 056 545042

A comer
Los pescados y mariscos predominan en las cartas del Chaco. En el malecón o boulevard que está frente al embarcadero, se encuentran la mayoría de los restaurantes. Estos atienden al público durante todo el día y ofrecen menú a la hora del almuerzo.
A mi entender, los precios en dichos restaurantes son algo elevados, considerando la sazón y la calidad del servicio.
Esta percepción la tuve, también, en mis viajes anteriores. Es una deuda gastronómica que espero saldar en mi próxima travesía.

Costo: 20 nuevos soles un plato de ceviche; 15 nuevos soles el menú turístico.

miércoles, septiembre 17, 2008

Ruta a Huayllay: el desenlace

Dormir en el bosque
En Canchacucho, el centro poblado menor localizado en pleno Santuario Nacional de Huayllay, no hay hoteles ni hostales.


Pero este detalle no es para alarmarse o desechar la idea de visitar el bosque de piedras, porque en varias casas de la (siete según las confiables fuentes de Viajar x Perú) se han acondicionado cuartos para los visitantes.

Ojo, no sueñe con colchones super king size ni con reconfortantes duchazos con agua caliente. Aquí no hay lujos ni grandes comodidades, sólo lo suficiente para encontrar el sueño y descansar.

Costo: 10 soles la noche.

Otra posibilidad es alojarse en alguna de las dos torres o casetas que se encuentran en los accesos del bosque.


Estas tienen dos plantas. La primera funciona como oficina informativa y, en la segunda, los viajeros pueden dormir. Tiene capacidad para 4 o 5 personas. Al lado están los servicios higiénicos. Bastante limpios por cierto (al menos las veces que los visité).

Costo: 5 soles la noche. Incluye colchón y frazadas.

En ambos casos se recomienda llevar, como una medida de protección adicional, una bolsa de dormir. De esa manera estará más protegido contra el frío que congela las noches de Canchacucho.


De la misma manera, no es mala idea pedirle a los vecinos unos pellejitos de oveja para colocar sobre el colchón. Son buenos para calentar las noches.

Si piensa acampar, hágalo sólo si cuenta con los equipos adecuados. La temperatura desciende considerablemente en las noches, por lo que confiar en una carpa o bolsa de dormir playera es una temeridad.

Recomendación: en Canchacucho hay que buscar a
Maruja Herrera, la joven y activa alcaldesa de este centro poblado. Ella conoce mejor que nadie el bosque y estará presta a solucionar cualquier problema que se le pudiera presentar.

Si deseará un poco más –sólo un poco más de comodidad- opte por alojarse en el pueblo Huayllay (10 minutos en auto desde Canchacucho. 2 Nuevos Soles el pasaje en colectivo).

A comer
Como mi visita coincidió con el Rural Tour Huayllay 2008 (se realiza todos los años en setiembre), un evento que reúne a gran cantidad de viajeros y turistas, en Canchacucho se instalaron
numerosos puestos de comida, con una variedad de potajes imposible de encontrar en un día normal.

Cuando no hay festividad, la oferta alimenticia no es muy amplia. Hay restaurantes que ofrecen menús y uno que otro plato a la carta. No espere exquisiteces ni una sazón extraordinaria. Tampoco se asuste y crea que pasará hambre. Siempre encontrará comida caliente y un buen mate de coca.

Además, en la comunidad existen varias tiendas de abarrotes. Allí podrá proveerse de conservas, galletas, agua mineral, chocolates, entre otros productos ideales para las jornadas aventureras.

Costo: 4.50 Nuevos Soles un almuerzo o cena (sopa, segundo y refresco).

De paseo
Debido a que las actividades del Rural Tours concitaron buena parte de mi tiempo viajero (me quedé pegado al concurso de danzas) no recorrí a profundidad el bosque. Sin embargo, me di una escapada por la ruta 1 (existen 11 circuitos en total). Esta cuenta con
señales que facilitan el recorrido. Si tiene experiencia trekkera podría prescindir de un guía (aunque siempre es preferible contar con uno).

No se trata de una ruta exigente ni extenuante, salvo para quienes no tienen ninguna costumbre de caminar. Lo ideal es ir sin prisa, observando detenidamente a los gigantes de piedra, encontrando sus formas caprichosas, deleitándose con el austero pero sobrecogedor paisaje serrano, con sus milagrosas matas de ichu.

En la ruta 1 (al noroeste de Canchacucho) se aprecian, entre otras, las siguientes formaciones rocosas: el murciélago, el ovni, el mexicano, el túnel, el pensador y la tortuga.

Por su inmensidad, Huayllay merece varios días de visita. Es una deuda pendiente para mí que, espero, saldar pronto.

Costo: 1 Nuevo Sol la entrada al parque.

Secreto viajero
Para escapar de las bajas temperaturas, nada mejor que un baño en las aguas termales de Calera. Estas se encuentran entre el bosque y el pueblo de Huayllay (se ve desde la carretera), por lo que no es difícil ni complicado gozar y disfrutar de su tibieza.

El retorno
Por razones meramente futbolísticas (quería ver el Perú – Venezuela) abandoné Huayllay al caer la noche del sábado. Debido al Rural Tours había gran cantidad de unidades que se dirigían a Cerro de Pasco.

Ojo en un día normal tampoco es complicado encontrar un vehículo que se dirija a Cerro de Pasco.

Escogí una combi (5 soles el pasaje) para ese trayecto. El viaje demoró cerca de una hora. Al llegar a la llamada "Capital Minera" diversas razones me llevaron a la colindante localidad de San Juan (5 soles en taxi).

Allí pernocté en el hotel Villa Minera (la habitación tiene tv con cable y agua caliente, siempre y cuando se avise en recepción con una hora de anticipación). El alojamiento pertenece a la Beneficencia Pública de Cerro de Pasco, así que se tiene la sensación de colaborar con una buena causa.

Dirección: avenida Los Proceres s/n, Parque Universitario, San Juan, Yanacancha, Pasco.
Costo: 25 Nuevos Soles la noche en habitación simple.

Al día siguiente me dirigí al terminal terrestre de Cerro de Pasco, localizado en Chaupimarca, donde es bastante sencillo conseguir un bus o auto hacia Lima o La Oroya. También salen unidades hacia Huánuco o Tarma, por mencionar otros destinos

Otra vez escogí la empresa Junín. El bus salía a las 11:30 de la mañana. A diferencia del viaje de ida, el vehículo hizo constantes paradas en la ruta, lo que alargó el retorno.

Además, a la hora de almuerzo se detuvo en el restaurante El Tambo, a la salida de La Oroya. Por lo que pude observar casi todas las empresas de transporte detenían sus unidades allí.

Esta vez la televisión no funcionó y, lamentablemente, el vehículo hizo iguales o peores ruidos que en la ida.

Llegamos a Lima cerca de las 19:00 horas.

Costo: 30 Nuevos Soles (bus cama, no incluye refrigerio).

De sol a sol
Algunos precios referenciales en la ruta:

*Galleta de soda: 60 céntimos (dos paquetes).
*2 mates de coca con 2 panes con queso: 3.50 Nuevos Soles.
*Colectivo bosque de piedra - pueblo de Huayllay: 2 Nuevos Soles.
*Internet en Huayllay: 2 Nuevos Soles la hora.
*Colectivo en Cerro de Pasco: 0.70 céntimos de Nuevo Sol.
*Café en Cerro de Pasco: 1.50
*Internet en Cerro de Pasco: 1 sol la hora.
*Menú en el restaurante El Tambo (saliendo de La Oroya en el retorno a Lima): 5.00 Nuevos Soles.

*Para ver imágenes de las danzas del Rural Tour de Huayllay, haga clic aquí.

viernes, septiembre 12, 2008

Ruta a Huayllay: la ida

Destino: Santuario Nacional de Huayllay (Bosque de Piedra).
Distrito: Huayllay.
Provincia: Pasco.
Región: Pasco.
Altura: 4,100 m.s.n.m.
Distancia desde Lima: 312 km.(por la carretera Central).
Duración del viaje: del 5 al 7 de setiembre.
Sitio web: Santuario Nacional de Huayllay

Rumbo al Santuario
Desde Lima existen hasta tres rutas para llegar al bosque de Piedras:

*Lima - La Oroya – Junín – Carhuamayo – Cerro de Pasco Canchacucho: 312 km.
*Lima – Huaral – Acos – Vichaycocha – Antajirca – Huayllay: 246 km.
*Lima - Canta - Cordillera La Viuda – Huayllay: 215 km.

Escogí la primera por ser la de mayor accesibilidad. El viaje lo realicé en tres etapas: Lima – Cerro de Pasco (en ómnibus por la carretera Central); Cerro de Pasco – Cochamarca (en station wagon) y Cochamarca – Canchacucho (a pie y en la tolva de una camioneta).

Este último tramo no es parte de la ruta "normal". La station wagon (colectivo) que abordé en Cerro de Pasco se dirigía hasta Canchacucho (el centro poblado menor que está frente al bosque), pero mi plan de viaje incluía un encuentro en el poblado de Cochamarca con Felipe Varela, El Chasqui. Por eso realicé esta inusual parada.

De Lima a Cerro de Pasco viajé en la empresa de transportes Junín, la cual conocía de anteriores aventuras por la sierra central. Sin embargo, si su idea es economizar al máximo, acuda al terminal de Yerbateros. Allí encontrará diversas unidades que cubren la ruta hasta por 15 soles (aproximadamente) en un día normal.

Advertencia: no recomendamos esta opción por una serie de razones que van desde la falta de horarios fijos para las salidas (hay que esperar que el ómnibus se llene) hasta la informalidad de las empresas que ofrecen el servicio.

Viaje Lima – Cerro de Pasco:


Empresa: Junín.
Costo: 45 soles.
Salida: 22:10.
Terminal: Nicolás Arriola 198, La Victoria, T. 224 9220
Servicio: directo, dos pisos. Tv, aire acondicionado, baño. No hay cena abordo. Te ofrecen un sánguche, mazamorra y una bebida. Entretiene al hambre.
Tiempo de viaje: 8 horas aprox.

Estado de la vía: en líneas generales bien. Aunque el asfalto no está en perfecto estado en algunos tramos, principalmente entre Carhuamayo y Cerro de Pasco. Mucho tránsito, sobre todo camiones y óminibus. Curvas constantes y cerradas en el ascenso a Ticlio, el punto más alto de la ruta. Tome sus precauciones contra el mal de altura.

Apuntes del viaje: Bueno. Bus en condiciones muy aceptables. Esta vez –contra mi costumbre- ocupé un asiento en el primer piso (cama). Bastante confortable y la calefacción espantó al frío de manera efectiva.

Lo único malo es que las ventanas estaban pavonadas y no dejaban ver la carretera. Eso crea una desagradable sensación de encierro y aislamiento. También resultaron fastidiosos los extraños ruidos que parecían tener su origen en el motor o en los frenos del vehículo.

Otro aspecto negativo, fue la lentitud de los operarios del control de Tolerancia Cero. Al final, como pasajero, tuve la impresión que su función principal era que todos nos pongamos el cinturón de seguridad. Tanta demora por eso me parece inexplicable.

En cuanto al "cine abordo" no puedo dar un comentario; en realidad, no le eché ni un vistazo a la película. Estuve total y completamente distraído debido a una inusual llamada telefónica. Lo mejor del viaje sin duda alguna. Se acabó la conversación y dormí casi profundamente hasta Cerro de Pasco.

Viaje Cerro de Pasco -Cochamarca:

Costo: 6 soles.
Salida: Las unidades parten cuando completan el número de pasajeros. Abordé el vehículo pasadas las 6 de la mañana.
Agencia: Los colectivos salen en la esquina del terminal de Cerro de Pasco (saliendo mano izquierda).
Unidad: camioneta station wagon.
Tiempo de viaje: 25 minutos, aprox.

Estado de la vía: la ruta empieza con un tramo de asfalto. Este se termina al tomar el desvío a Cochamarca. Desde allí el camino es sólo afirmado. Los conductores suelen pisar con entusiasmo el acelerador, por lo que hay algunos brincos y remezones.

Poco antes de llegar al pueblo reaparece el asfalto. Así se mantiene hasta Canchacucho (frente al bosque) y la localidad de Huayllay (a 10 minutos del bosque).

Apuntes del viaje: sin mayores contratiempos. Me sorprendió que sólo viajaran tres personas en el asiento trasero. Generalmente, en este tipo de colectivos, suelen “apachurrar” y comprimir a los pasajeros, para que ingresen cuatro en la parte posterior.

Adelante si ingresaron tres personas (dos pasajeros y el chofer).

Viaje Cochamarca – Meseta de Bombón - Canchacucho

Si seguía en el colectivo habría llegado a Canchacucho, es decir, al Santuario Nacional de Huayllay, en unos 10 o 15 minutos más (el precio del pasaje hubiera sido el mismo: 6 soles) ; pero, como expliqué al inicio, bajé en Cochamarca para encontrarme con El Chasqui Varela y caminar hasta el usnu (altar incaico) de Pumpush en la meseta de Bombón, en el límite de las regiones Junín y Pasco (andamos durante 45 minutos aproximadamente).

En este lugar sagrado para los antiguos peruanos (lamentablemente se encuentra en pésimo estado de conservación) participamos en una ceremonia ritual. El camino hasta el usnu no presenta ascensos. La mayor complicación es la altura (más de 4 mil m.s.n.m.), pero afortunadamente el soroche se mantuvo alejado de mis pasos, quizás por la coca que chacché durante el tributo a la tierra y los apus (montañas sagradas).

Cuando el ritual terminó, aprovechamos la tolva de una camioneta para llegar a Canchacucho (15 minutos aprox)... (continuará).
*Si desea conocer a las coquetas y recias llamas de Huayllay, piche aquí. >